Ene 082012
 

Vacas en Babia. Fotografía de Ramiro

La prensa (Diario de León) ha recogido las declaraciones de José Ángel Arranz sobre la inminente aprobación del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Natural (o Regional, según el Consejero de Fomento y Medio Ambiente) de Babia y Luna. Plan que debería haberse aprobado hace 20 años, que son los años que lleva esperando Babia a que las Administraciones ejecuten políticas activas de desarrollo rural en la comarca. La entrada de Antonio Silván en la Consejería de Medio Ambiente parece que ha sido un revulsivo para este asunto, esperemos que también para resolver el conflicto del Puerto de Pinos.

Había que aclarar si Babia y Luna serán Parque Regional o Parque Natural, razones de sobra hay para que sea Parque Regional, en especial, las ambientales.

El decreto para que Babia y Luna sea parque natural será publicado este mes ( Diario de León – 07/01/2012 )

El palacio de Riolago, ya restaurado, acogerá su sede ( Diario de León – 07/01/2012 )

Silván se comprometió a declararlo parque regional en esta legislatura ( Diario de León – 07/01/2012 )

El plan sólo tuvo 17 alegaciones, una para cambiar el nombre inicial ( Diario de León – 07/01/2012 )

 

Después de veinte años de espera, desde que en abril de 1992 se iniciara el Plan de Ordenación de los recursos Naturales (PORN) del Espacio Natural Valle de San Emiliano, el hoy conocido como Babia y Luna está a punto de conseguir entrar en la red de parques naturales de la comunidad.

Según confirmó a este periódico el director general de Medio Natural de la Junta de Castilla y León, José Ángel Arranz, el PORN ya está cerrado, por lo que en las próximas semanas saldrá su publicación en el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl), por lo que sólo faltaría la tramitación formal del decreto, última fase para someterlo a la aprobación del Consejo de Gobierno. Arranz avanzó que este decreto verá por fin la luz este mes de enero, por lo que la declaración de Babia y Luna como parque natural «es ya una realidad».

El espacio natural aglutina 57.000 hectáreas de los municipios de San Emiliano y Sena de Luna, y una parte de Cabrillanes y Los Barrios de luna. Una parte de su extensión coincide territorialmente con el Espacio Protegido Red Natural 2000 Valle de San Emiliano, designado como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA). Este espacio incluye también una pequeña zona perteneciente al LIC Montaña Central de León.

Por otro lado, el ámbito de este Plan coincide parcialmente con el ámbito territorial de las Reservas de la Biosfera de Babia y de los Valles de Omaña y Luna, y designadas dentro del Programa MaB de la Unesco en reconocimiento de su valor como modelo de gestión integrada, participativa y sostenible del patrimonio y de los recursos naturales.

Un largo proceso. Babia y Luna, situado en plena montaña cantábrica, presenta unos valores naturales destacados. Uno de sus principales señas de identidad es su paisaje, en el que se alternan amplios valles e imponentes montañas como el macizo de las Ubiñas, marcada por las huellas que la actividad ganadera ha labrado a lo largo de los años.

El proceso para declarara Babia y Luna como parque natural se remonta a abril de 1992, cuando se el inicio del Plan de Ordenación de los Recursos Naturales como instrumento de planificación y requisito previo para la declaración de este territorio como espacio natural protegido. La propuesta inicial de este plan fue elaborada por el servicio territorial de Medio Ambiente con la participación de varias universidades, pero no fue hasta febrero del 2009 cuando se celebró una reunión para entregar a las entidades locales el documento con la propuesta inicial del Porn. A esta reunión, le siguieron otras muchas jornadas de difusión y mesas temáticas en las que se abordaron los principales aspectos del plan y en las que se recogieron las sugerencias de los asistentes.

Un trabajo de 400 personas. El proceso implicó a todos los ayuntamientos y juntas vecinales y hasta 400 personas, vecinos de la zona o integrantes de asociaciones conservacionistas, grupos ecologistas, sindicatos, que han podido participar e intervenir en cualquiera de las reuniones y mesas sectoriales. Estos contactos han servido además para detectar la disposición de los habitantes de los municipios interesados en el futuro parque natural respecto de las posibilidades que ofrece su inclusión en un espacio protegido y poder corregir cualquier interpretación errónea sobre la puesta en práctica del plan y la posterior declaración como parque.

El Palacio de Riolago. Uno de los mayores aciertos de este proyecto ha sido el de recuperar el palacio de Riolago, un histórico edificio del XVI, que perteneció a la familia Quiñones, una de las de más linaje de la provincia. Casi en estado de ruina, este emblema de la comarca de Babia, fue adquirido por la Junta de Castilla y León en 1999. Pero no fue hasta el 2008 cuando se inició su rehabilitación en la que se han invertido 781.039 euros. Después de dos años de obras, y un año parado, el palacio ha recibido otra inyección de 550.000 para su equipamiento definitivo. Ahora queda que finalmente Babia y Luna sea declarado parque natural para que el edificio abra sus puertas como sede del parque y centro de interpretación.

Parque Regional. Poco después de hacerse con la consejería de Medio Ambiente, tras las elecciones autonómicas celebradas el pasado 22 de mayo, Antonio Silván manifestó públicamente en León, su voluntad para agilizar el proceso de declaración de parque natural para Babia y Luna. Pero su apoyo es este espacio natural fue aún más lejos cuando se comprometió a que Babia y Luna será uno de los tres nuevos parque regionales que se declaren en esta legislatura. De esta manera, este reducto mediambiental se situará a la altura de los grandes espacios naturales de la comunidad como es el caso de Picos de Europa o de la Sierra de Gredos.

Este apoyo de Silván viene a contrarrestar la lentitud administrativa que ha caracterizado este proyecto, cuyos trámites administrativos se han demorado más de veinte años.

Share

Deja un comentario