May 092016
 

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Tras su informe el Estado decidirá sobre las 674 hectáreas litigadas por Cabrillanes y Somiedo

MARÍA CARNERO | LEÓN

Un grupo de ingenieros del Instituto Geográfico Nacional se desplazó el pasado mes de abril desde Madrid a Cabrillanes, en la comarca de Babia, para celebrar el acto de deslinde con el que se marcará el nuevo límite territorial entre León y Asturias, en base al acta de la Real Ejecutoria de 1788, firmada por Carlos III. Se trata del primer paso para zanjar definitivamente el histórico litigio mantenido durante los últimos 16 años entre Cabrillanes y la localidad asturiana de Somiedo por algo más de 802 hectáreas atribuidas erróneamente a Asturias por un mapa elaborado en 1946 por el Servicio Geográfico del Ejercito, tal y como falló la sentencia de 2013 dictada por el Tribunal Supremo. Sólo 128,135 hectáreas del suelo en disputa están ya bajo jurisdicción leonesa, después de que la Audiencia Nacional resolviera en el 2005 a favor de los intereses de Cabrillanes. Según el Supremo, las 674,564 hectáreas restantes, que van desde el mojón 1 al 4, serían también territorio leonés, a pesar de que actualmente pertenecen a la localidad de Santa María del Puerto. De esta forma, se reconoce también la sentencia emitida en 2012 por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en la que se declaraba que el Ministerio de Administraciones Públicas debe proceder al deslinde teniendo en cuenta un acta de 1786, tal como Cabrillanes pedía.

A pesar de que la justicia ha dado reiteradamente la razón a la localidad de Cabrillanes, es el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas quien marcará finalmente la línea territorial, en base al informe que deberá elaborar la Dirección General de Coordinación de Competencias con las Comunidades Autónomas y las Entidades Locales, tras el trabajo de campo iniciado ya por el Instituto Geográfico Nacional.

Primer acto frustrado

En este primer acto de deslinde fueron citadas las dos comisiones creadas al efecto: la asturiana, formada por miembros del Ayuntamiento de Somiedo y técnicos del Principado, y la leonesa, compuesta por parte de la corporación de Cabrillanes y por técnicos de la Diputación de León, quienes deberán presentar su propia propuesta de deslinde. El acto finalmente no pudo celebrarse ya que Somiedo reclamó la presencia del Ayuntamiento de Villablino, ya que uno de los mojones está en su territorio. Una vez recogida esta salvedad, el procedimiento sigue adelante, según han confirmado fuentes del mismo Instituto Geográfico Nacional que ha vuelto a convocar a todas las partes implicadas.

Según el alcalde de Somiedo, Belarmino Fernández (PSOE), su propuesta insiste en que los terrenos se queden dentro del límite de Asturias, ya que «es lo que está actualmente en vigor» y esperan que el ministerio «así lo entienda». Por eso desde el consistorio asturiano aseguran que su intención es agotar el proceso administrativo hasta que el Estado se pronuncie, y si finalmente el conflicto no se resuelve a su favor acudirán nuevamente a los tribunales.

Por su parte, la alcaldesa de Cabrillanes, Lina Freire, espera que el Ministerio reconozca todas las sentencias a favor logradas por su municipio, ya que «son ya demasiados años de litigio y ya toca zanjar este tema».

De todos modos Freire lamenta que mientras que Somiedo siempre ha contado con el apoyo del Principado, ya que se trata de un conflicto de lindes entre dos comunidades autónomas, «Cabrillanes siempre ha tenido que luchar por su cuenta, corriendo con el costoso proceso judicial y sin ningún tipo de apoyo ni de interés por parte de la Junta de Castilla y León», denuncia la alcaldesa.

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