carlosganton

Sep 062018
 

Una imagen de archivo de Casa Mieres, en el término municipal de San Emiliano. RAMIRO - Ayuntamiento pidió el informe a Medio Ambiente, que ignoró las figuras de protección, tras otorgar la licencia.

A. DOMINGO | REDACCIÓN

Las disputas por el puerto de Pinos (término de San Emiliano) se recrudecen, después de que el Juzgado de los Contencioso Administrativo número 3 de León haya admitido los recursos de la Asociación Montaña de Babia y Luna contra los dos acuerdos de la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de San Emiliano por los que se otorgó licencia ambiental al Ayuntamiento de Mieres (Principado de Asturias) para ofrecer un servicio de hostelería en los terrenos de su propiedad incluidos en el territorio del municipio babiano y contra el informe favorable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León para la «regularización del actividad del servicio de comedor para ganaderos en el Puerto de Pinos».

La sentencia no sólo deja sin sustento legal al complejo de hostelería, que se explota en régimen de concesión administrativa del Ayuntamiento de Mieres, sino que, además, condena al pago de las costas judiciales a los ayuntamientos de San Emiliano y Mieres y a la Junta de Castilla y León, demandados por Montaña de Babia y Luna.

Son varios los argumentos por los que se declaran nulos de pleno derecho las licencias y el informe. En primer lugar, la licencia ambiental «se dictó sin el informe vinculante de la Comunidad Autónoma», según contempla la Ley de Espacios Naturales de Castilla y León. También lo es «por no haberse solicitado ni tramitado de forma simultánea licencia urbanística (de obras), tanto de legalización de las realizadas sin licencia como de las que debían acometer para su regularización; además, el Ayuntamiento de Mieres «carece de competencia alguna sobre ganadería» —esta recae en la Junta — y «en ningún caso podría ejercerla fuera de su término municipal. La concesión del Ayuntamiento de Mieres del servicio público del negocio de restauración fuera de su municipio convierten también la licencia en nula de pleno de derecho y «porque un ayuntamiento no puede ejercer una actividad económica fuera de su territorio en ningún caso y bajo ninguna circunstancia».

El impacto ambiental

En lo que se refiere a la resolución del Servicio Territorial de Medio Ambiente —«en realidad, informe», señala la sentencia— favorable a otorgar la licencia ambiental, también incurre en nulidad «porque autoriza lo que la propia Administración autonómica considera un uso comercial, prohibido en la zona de uso limitado del Plan de Organización de Recursos Naturales (PORN) a la que pertenece el Puerto de Pinos» y es contraria a Derecho porque no tiene en cuenta de forma conjunta las afecciones medioambientales e impactos sinérgicos derivados del conjunto de instalaciones existentes y se limita a la consideración aislada de la actividad cuya licencia ambiental fue solicitada.

La sentencia hace suyo un informe pericial según el cual el complejo que existe en los terrenos de Mieres en el puerto «tenía que hacerse sometido a un completo y exigente procedimiento de evaluación de impacto ambiental».

Las instalaciones disponen de carretera de acceso, electricidad abastecimiento de agua y saneamiento «cuya funcionalidad se ha ignorado» por la Junta. Junto al edificio se han construido 26 cabañas y se trata de un paraje que forma parte del corredor del oso pardo y afecta a otras especies.

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Sep 062018
 

El letrado de Asociación montaña de Babia y Luna, Carlos González-Antón, apuntó ayer que la sentencia del Juzgado de los Contencioso Administrativo número 3 de León que anula las licencias de Casa Mieres «contiene todos los argumentos para que la Junta de Castilla y León cumpla su promesa de 2006 y expropie el Puerto de Pinos».

De la sentencia, «bien razonada, con referencias a la jurisprudencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León y del Supremo, a nuestro Estatuto de Autonomía y al Derecho Europeo, se desprende que Mieres no puede tener actividad hostelera y ganadera alguna» en sus terrenos en el municipio de San Emiliano».

El abogado criticó «la pasividad y la connivencia» con el Ayuntamiento de Mieres «de las administraciones de Castilla y León. La Junta y el Ayuntamiento de San Emiliano son cómplices de la ilegalidad» cometida por el Ayuntamiento de Mieres en suelo leonés, como lo demuestra el hecho de que se impugnen sus decisiones «y resuelvan contra los intereses de esta provincia, en favor de los de un ayuntamiento de otra comunidad autónoma».

Para González-Antón, se trata de una sentencia «simbólica», ya que el Puerto de Pinos «perteneció al Cabildo de San Isidoro y, más tarde, a la Fundación Sierra Pambley», que refleja la «dejadez» con la que la Administración autonómica «gestiona el territorio, cuyas consecuencias son la despoblación, el deterioro ambiental y el menoscabo de las relaciones interautonómicas». Añadió que espera que ni la Junta ni el ayuntamiento babiano presente recurso antes esta el Tribunal Superior de Justicia».

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Sep 052018
 

Diario de León:

El juzgado de lo contencioso administrativo número 3 de León ha estimado los dos recursos formulados por la Asociación “Montaña de Babia y Luna” y declara la nulidad de la licencia ambiental concedida por el ayuntamiento de San Emiliano (León) al de Mieres (Asturias) para la llamada “Casa Mieres”, en el Puerto de Pinos (León),

Igualmente declara la nulidad de la resolución favorable del Servicio Territorial de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León.

El ayuntamiento de Mieres es propietario de unos terrenos patrimoniales en el Puerto de Pinos desde 1926 en los que “viene desarrollando una actividad hostelera (restaurante y refugio de montaña), en terrenos de la provincia de León, para la cual no cuenta ni ha contado nunca con ningún tipo de autorización urbanística ni ambiental”, según precisa la sentencia.

Añade que esa titularidad patrimonial no autoriza el ejercicio de competencias administrativas fuera del término municipal.

La sentencia recoge como extralimitaciones la aprobación de un reglamento municipal sobre el uso del Puerto de Pinos, y la inclusión en el inventario municipal de Mieres, como bienes de servicio público, de una parte del territorio de Castilla y León.

También el otorgamiento de una concesión de servicio público sobre inmuebles situados en Castilla y León, o la actuación de funcionarios de dicho ayuntamiento en territorio de Castilla y León, y añade que “el ayuntamiento de Mieres carece de competencia alguna sobre ganadería y en ningún caso podría ejercerla fuera de su término municipal”.

“El Ayuntamiento de Mieres viene actuando de hecho como si sus terrenos patrimoniales, ubicados en la provincia de León, formaran parte del término municipal de Mieres”, señala la resolución.

El Puerto de Pinos se ubica en la zona de “uso limitado” del Parque Natural, en la que están prohibidos todos los usos comerciales, así como las construcciones e instalaciones asociadas a ellos, según el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales del Espacio Natural Babia y Luna.

La sentencia alude igualmente a la “degradación de los alrededores de la Casa Mieres”, derivada del impacto ambiental de “los elementos e infraestructuras que se han ido construyendo o instalando sin autorización”, conjunto de instalaciones y construcciones que la Junta de Castilla y León no ha tenido en cuenta, por lo que no existe una “adecuada evaluación de impacto ambiental”.

La decisión judicial es susceptible de recurso ante la Sala correspondiente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León con sede en Valladolid.

 

La Nueva Crónica de León

El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 3 de León emitió una sentencia que anula las decisiones que permitieron la apertura de la llamada Casa Mieres en el Puerto de Pinos y que tomaron tanto al concejo asturiano como a la Junta y al leonés de San Emiliano de Babia.

El fallo determina que un ayuntamiento no puede desplegar actividades comerciales ni de servicio público fuera de su territorio, “que es lo que ha hecho Mieres”, según destaca el abogado Carlos González Antón, quien representa a la Asociación Montaña de Babia y Luna, promotores de la demanda. “Ahora mismo, la actividad del Ayuntamiento de Mieres desplegada en Castilla y León es absolutamente ilegal”, señala y espera que esta sentencia tenga efectos en el conflicto que mantienen ganaderos asturianos y leoneses, quienes niegan la autoridad del Principado de Asturias en ese puerto, ya que se encuentra en territorio de la comunidad autónoma de Castilla y León -en el municipio de San Emiliano de Babia-.

El Ayuntamiento de Mieres compró los montes hace más de 90 años, con la condición de garantizar los derechos de los ganaderos leoneses y ya entonces comenzaron los primeros conflictos, al acusar éstos a los asturianos de colonizar el terreno, unas 900 hectáreas, mientras en el Principado denuncian un uso abusivo de los pastos. Los afectados en León reclaman a las administraciones un cambio de titularidad.

La sentencia de 22 folios está aquí.

 

Un resumen de la hemeroteca de este conflicto:

MALDITA HEMEROTECA: EL PUERTO DE PINOS O “EL PUERTO DE LA MARMOTA”

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Sep 032018
 

DESPUÉS DE 11 AÑOS LA SITUACIÓN NO ES MEJOR, ES MUCHO PEOR. Y DA LO MISMO QUIÉN ESTÉ EN EL AYUNTAMIENTO DE SAN EMILIANO, EN LA DELEGACIÓN TERRITORIAL, EN LAS JEFATURAS DE SERVICIO O EN LAS CONSEJERÍAS, O EN LA DIPUTACIÓN DE LEÓN.

Se recupera una entrada del blog de hace unos años.

 

Eduardo Fernández y Javier García Prieto en el Puerto de Pinos

Los políticos subieron a hacerse la foto, pero no han actuado

Repasar la Hemeroteca puede ser útil, sobre todo en tiempo de elecciones, y el conflicto del Puerto de Pinos da para mucho. Hagamos un poco de ejercicio de memoria.

Podemos empezar hace cinco años,

Resulta interesante el A Fondo del Diario de León del Día de San Froilán de 2006:

Al día siguiente, se puede leer el compromiso de la Junta con los pueblos:

Más tarde se fue conociendo el respeto por el patrimonio histórico de León que tiene Mieres:

La reacción de Mieres siempre ha sido de perfil bajo, que pase el chaparrón y que se aburran los de León, que son unos pocos y se cansarán.

Las reacciones y opiniones de los afectados también han tenido eco en el periódico:

Muchos meses después:

La Junta sigue prometiendo:

Saltándonos muchos más titulares, nos acercamos a Agosto de 2011, en el que Mieres, conocedor de su situación claramente ilegal, busca negociar para seguir manteniendo lo insostenible:

De todo lo prometido, sólo dos actuaciones merecen destacarse, la valoración del Puerto de Pinos que hizo la Diputación de León, por encargo del entonces Presidente Javier García Prieto, y la inclusión de la carretera de San Emiliano hasta el límite con  Asturias por el Puerto de Pinos en el Plan Regional de Carreteras, que aprobó el también leonés Antonio Silván. Son los dos únicos avances durante cinco años de promesas.

Al final de todo, las conclusiones las puede sacar el lector, yo sólo planteo las pregunta siguientes: ¿están defendiendo los políticos de León los intereses de los ciudadanos de León? ¿Qué han hecho en todos estos años?

Al menos desde Babia podemos agradecer a la prensa la cobertura del conflicto. No se han incluido las noticias de La Crónica de León, porque Lidia de la Villa ha redactado 138 noticias sobre el Puerto de Pinos en estos años.

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Ago 102018
 

Todavía cuesta situar a Babia en los mapas, pero hay una persona que sin ser geógrafo o explorador es quien más ha hecho para que esta comarca tan evanescente tenga una oportunidad de figurar en las guías de viajes, en los libros de arquitectura o en las agendas culturales. Alguien que hace ya décadas tuvo no solo la visión sino el coraje y el altruismo de no solo impedir que el conjunto monumental del Palacio de los Quiñones de Riolago completase su ruina y fuese a parar a una urbanización de la sierra madrileña, sino que restaurado con tanto esmero como sin subvención alguna, mereció ser declarado monumento nacional y premio Europa Nostra.

Sin embargo, este logro de Fernando Geijo Rodríguez, pues es quien inspira estas líneas, no fue el final sino el comienzo de una vida en la que compatibilizó el éxito empresarial con la dedicación a la comarca y a la provincia que le vio nacer. No sólo convirtió el palacio de Riolago en un edificio lleno de tesoros artísticos y etnológicos, sino que él mismo los mostró de centenares o miles de visitas y excursiones, atendidas todas ellas con la dedicación de alguien que cree en lo que hace, sin cobrar entrada ni obtener a cambio prebendas o contratas. Y eso lo hizo durante años. Pero es que además hizo gestiones para traer a España y a León el archivo de los Quiñones, lo que logró tras no pocos esfuerzos. También reconstruyó con mimo varias casas a la entrada de Riolago, convertidas en viviendas para él y su familia, lo que provocó que la entrada a un pueblo entre ruinas pasase a ser conjunto histórico-artístico y además impusiese el canon para las siguientes rehabilitaciones de una villa que ahora bien merece un paseo. También fue socio fundador hace ya veinticuatro años de la Asociación Montaña de Babia y Luna y valedor de Babia en todas las reivindicaciones que se han demandado, como carreteras, centro de salud, infraestructuras, algunas de ellas todavía pendientes. Y si esto fuera poco, promovió que el Palacio de los Quiñones fuera adquirido por la Junta de Castilla y León, donando a la administración regional sus partes más valiosas, la muralla y la imponente portada, así como el mobiliario (muebles que al no mantenerse en el edificio como había determinado el donante, tuvieron que ser devueltos tras demanda ganada en los tribunales).

Por todo ello, gracias a Fernando Geijo, no solo Babia, sino León y toda la Comunidad autónoma, cuentan con una Casa del Parque Natural de Babia y Luna incomparable, que presta un servicio público ambiental, cultural de primer orden en la montaña leonesa; e incluso sirve de centro comunitario al tener una cantina que se convierte en el único bar donde reunirse los vecinos de Riolago.

Acaban de nombrar a Fernando Geijo hijo predilecto del municipio de Babia de Abajo, reconocimiento merecido, sin duda, hace muchos años. Manifestación de lo que cuesta que las autoridades reconozcan los méritos a quienes no solo no les adulan sino que les exigen la mitad del tesón que ellos, meros ciudadanos, dedican a la cosa pública. Sin embargo, Fernando Geijo más que hijo predilecto es el padre, el abuelo, el tío predilecto del que todos hemos aprendido a conocer nuestra historia, a amar nuestra comarca, pero también con su ejemplo nos animado a luchar por su futuro y a pelear frente a quienes quieren condenarnos a la resignación de la falta de presupuestos porque ya no quedan habitantes en los pueblos y los que quedan tienen que ser suficientemente dóciles. Muchos, al menos, unos cuantos, coincidirán conmigo en que la Babia de hoy en día no sería la misma sin Fernando Geijo, y por ello, en nombre de los que sabemos lo mucho que te debemos, Fernando, te damos la gracias por mostrarnos lo mejor de Babia y de los babianos.

Carlos González-Antón Álvarez

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Jun 042018
 

Los alcaldes de las pedanías leonesas con derechos de pastos reclaman a la Junta que recupere el expediente para comprar el monte a Mieres

Mieres Del Camino, D. Montañés 04.06.2018 | 09:04

Casa Mieres, en el Puerto Pinos, en la fiesta ganadera del verano de 2016.

Nuestras reses ya están pastando en el monte y ellos (los ganaderos de Mieres) que vengan cuando quieran”. Las juntas vecinales leonesas afectadas por el conflicto ganadero del Puerto Pinos no esconden que el desencuentro con el Ayuntamiento de Mieres es, a su juicio, “insalvable”. Justo en el inicio oficial de la temporada de pastos en esta gran reserva propiedad del consistorio mierense, en Babia la tensión es grande. Los alcaldes pedáneos de los pueblos con derechos sobre los pastos han presentado en la delegación territorial de la Junta de Castilla y León una petición para que se ponga en marcha la tramitación de un expediente de expropiación de los terrenos. Piden que se tome referencia el informe elaborado en 2007 por la Diputación de León, estudio que tasó en 841.000 euros el valor de los pastos y las cabañas que alberga el puerto.

Los alcaldes pedáneos de San Emiliano, Candemuela, Pinos y Villargusán consideran necesario que se convoque la mesa de trabajo constituida en su momento para defender sus intereses en este enclave. Estos pueblos cuentan con derechos de pasto históricos. Este requerimiento se planteó a raíz de que el gobierno de Mieres procediera a la publicación en el Boletín Oficial del Principado de Asturias de la contratación del servicio de vigilancia, guardería, control y manejo de ganado en este espacio. Los portavoces vecinales aseguran que su objetivo es acabar con los “abusos” que a su entender viene cometiendo el Ayuntamiento de Mieres desde hace tiempo: “No se trata de una cosa concreta, estamos hablando de problemas serios que no se pueden resumir en una o dos frases”, señala Pedro Álvarez, uno de los representantes de las juntas ganaderas.

En Babia no ven otra salida al conflicto de Pinos que la expropiación: “No es algo nuevo, llevamos mucho tiempo pidiéndolo”, apunta Pedro Álvarez. “El gran problema es que Mieres no asume que compró algo con una tara”. La Asociación Montañas de Babia sostiene que es una “anomalía histórica” que el Ayuntamiento mierense tenga propiedades fuera de Asturias. “Lo mires por donde lo mires es ilegal que un Ayuntamiento tenga competencias sobre un espacio que está fuera de su ámbito municipal”, apunta el abogado Carlos González-Antón. Las juntas vecinales no difieren mucho en su discurso.

De esta forma, los ganaderos leoneses no dudan en calificar de “invasión” la presencia en Pinos de sus homólogos asturianos, que desde el pasado 1 de junio envían mil reses a este pastizal de algo más de 900 hectáreas.

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Mar 262018
 

Documental del Parque de Babia y Luna, del programa El Arcón.

Nos dirigimos a otro paraíso cultural de la provincia de León: las tierras de Babia y Luna, un territorio donde los valores naturales, etnográficos y geológicos se unen con la misma fuerza de todo un símbolo de la ingeniería moderna: el puente Fernández Casado.

Segunda parte

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