Nov 092011
 

Hoy he dejado de ser un francotirador instalado en las cumbres babianas. El hecho de que el Profesor Tolivar Alas, que aúna su sólida formación académica y su honda raigambre asturiana, haya manifestado una postura coincidente con la que se defiende por quien representa a las Juntas Vecinales desde hace años, ha supuesto el cambio de actitud de muchas personas que me encontrado por la calle o por la red. Siempre hace falta que los de fuera reconozcan a los de León, para que empecemos a creernos lo que dicen. Así nos va.

Tal y como recoge el Diario de León del 9 de noviembre, “desde Asturias se han alzado voces jurídicas que reconocen la situación anómala de Pinos. Nada menos que el catedrático de Derecho Administrativo y presidente de la Academia Asturiana de Jurisprudencia, Leopoldo Tolivar Alas, asegura que es «insólita la extraterritorialidad con la que Mieres gestiona desde 1926 sus posesiones en el puerto de Pinos». Sobre todo, porque se mezcla la propiedad privada con la gestión pública. «Es un conflicto que alguna vez habrá que resolver —expresa—, aunque temo que dada la precariedad económica de los municipios babianos, la oferta que pudieran plantear a Mieres sería insuficiente y afectaría a los ganaderos asturianos».

Tolivar remarca que el Ayuntamiento de Mieres no puede ejercitar potestades públicas en otra comunidad «bajo ningún concepto», de ahí la ilegalidad de organizar eventos culturales, deportivos o gastronómicos. También asegura que es «inusual que un ayuntamiento tenga en propiedad algo fuera de su propia comunidad». A su juicio, el elemento distorsionador es que el consistorio del Caudal carece de bienes de semovientes (cabezas de ganado). Actúa para ayudar a sus vecinos y ahí pierde la capacidad de decidir en terrenos ubicados fuera de sus fronteras. «Al no ser para su beneficio directo, causa una interferencia en otra comunidad inadmisible en derecho administrativo», dice”.

Un catedrático de Asturias califica el caso de insólito y pide resolverlo ( Diario de León – 09/11/2011 )

Parece que empiezan a aclararse los argumentos en contra de la estancia de Mieres fuera de su Comunidad Autónoma. Ya es hora de que tomen nota las autoridades de Castilla y León.

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Nov 082011
 

Y eso, sin hablar de la insólita extraterritorialidad con la que Mieres gestiona desde 1926 sus posesiones en el puerto de Pinos, en Babia.

En la prensa asturiana del día 8 de noviembre, en concreto en el Comercio, se puede leer un interesante artículo de Leopoldo Tolivar Alas, Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad de Oviedo, que lo fue antes de León, donde estuvo de Decano de la Facultad de Económicas. El artículo de opinión que se titula “¿Sobran concejos?” analiza este tema tan candente hoy en día y otros de la Administración local y, por lo que nos afecta, realiza una manifestación que ratifica lo que desde las Juntas Vecinales de Babia, desde la Asociación Montaña de Babia y Luna, y desde quien suscribe este blog se viene denunciando desde hace años. La frase escrita en la brillante prosa de un académico experimentado y comprometido con la política asturiana es la siguiente: “Y eso, sin hablar de la insólita extraterritorialidad con la que Mieres gestiona desde 1926 sus posesiones en el puerto de Pinos, en Babia”.

Ciertamente es insólita, a la par que ilegal, la gestión que realiza el Ayuntamiento de Mieres y no sólo de sus posesiones, sino también de los montes que arrienda o alquila a particulares también en Babia. Esta extraterritorialidad no es otra cosa que un ejercicio de competencias más allá de donde le habilita la Constitución y nuestra legislación de régimen local, que no es otro territorio que su término municipal. Hay que agradecer, sinceramente, que desde la objetividad y conocimiento que da la trayectoria académica del Dr. Tolivar Alas, se aporte algo de sensatez a un conflicto que se está perpetuando indebidamente durante tanto tiempo, en claro perjuicio de los intereses económicos de Babia.

Es la primera vez que desde Asturias se opina sobre el ejercicio claramente antijurídico que Mieres está realizando de sus competencias en materia de ganadería; competencia que además no está muy claro que sea de titularidad municipal. Dicho de otra forma más clara: ¿Tiene el Ayuntamiento de Mieres competencia sobre actividad económica ganadera? ¿Y, en todo caso, la tiene para ejercerla fuera de término municipal? Los letrados de la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León podrían dedicarle unos minutos a estas cuestiones. La economía de la montaña de León se lo agradecería.

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Ago 212011
 

Mieres no acaba de entender que es asturiano no leonés. Ahora desde Mieres se vuelve a sacar un informe presuntamente de la Universidad de Valladolid, para limitar los derechos de los pueblos de León e incluso se afirma que Mieres podría redimir los derechos de los ganaderos babianos, que no es otra cosa que echar a los ganaderos de Babia de su propio territorio administrativo y de los montes que han disfrutado siglos. Lo dice el portavoz del PP en el ayuntamiento de Mieres: http://www.lne.es/caudal/2011/08/21/pinos-conflicto-cesa/1118723.html.
En un alarde jurídico que hace aguas por todos lados, secundado por los comentaristas que con llamar a los leoneses cazurros ya se creen cargados de razones, el señor portavoz insiste en que como propietarios, son ellos los que pueden subir todo el ganado que quieran, que para eso son los dueños. Sin embargo, no acaban de entender que no estamos ante un problema de Derecho privado, sino de Derecho público y Mieres, que no es un propietario, sino una Administración pública, no puede seguir ejerciendo competencias públicas en León, ni como dueño, ni como arrendatario, ni como nada. Mieres podrá desarrollar sus políticas en su término municipal y ya que lo echaron en los años 20 de los montes de Lena, que no venga ahora a quedarse en Babia, pues también tendrá que irse de Pinos.
Mieres no puede seguir en Babia, ni física ni competencialmente. El conflicto sólo cesará cuando Mieres abandone Babia. Y en este punto, la Junta de Castilla y León no puede eludir su responsabilidad por más tiempo.

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Ago 172011
 

Que la situación del Puerto de Pinos es insostenible ha quedado de manifiesto con las dos romerías que han organizado por separado los asturianos que suben su ganado a puerto babiano de Pinos. Aunque la prensa asturiana ha intentado maquillar el enfrentamiento, mezclando los intereses de los ganaderos de Babia, no cabe duda que las urgencias del consistorio asturiano provienen de la necesidad de calmar los ánimos de sus ganaderos. Pero claro, para ello hay que aprobar un régimen de usos de los pastos y saben que sólo lo puede hacer una administración pública de Castilla y León, por eso apelan ahora a la negociación con San Emiliano. El nuevo Alcalde de San Emiliano ha manifestado su voluntad de diálogo, cosa que nunca hicieron sus homólogos asturianos que han aprobado los reglamentos vigentes y abortados siempre de forma unilateral, también ha manifestado su apoyo a los ganaderos babianos, algo que se echaba en falta en sus antecesores. Ahora hace falta el posicionamiento del resto de instituciones leonesas.
El Puerto de Pinos se ha convertido en algo más que una disputa por la gestión de unos pastos, estamos ante un claro conflicto territorial y competencial, quien no quiera verlo es porque no quiere hacerlo.
Un Ayuntamiento asturiano no puede fomentar la ganadería asturiana en León facilitando pastos a sus ganaderos ya sea por medio de compra o de arrendamiento de montes o prados. Lo está haciendo fuera de su término municipal y eso lo prohibe nuestro régimen jurídico, como han sentenciado nuestros Tribunales. No es sólo una cuestión política, que también, sino claramente jurídica; conflicto al que hay que dar solución de forma inmediata. Nadie discute que hubo una subasta en 1926 y que compró los terrenos Mieres, pero dicha titularidad es hoy incompatible con nuestro ordenamiento jurídico. Como también lo es que la Junta de Castilla y León permita que Mieres arriende montes en nuestro territorio, tales operaciones están vedadas a Administraciones que no tengan competencia territorial sobre la finca en cuestión. La ganadería babiana, leonesa y castellano y leonesa sufre una agresión por una administración foránea e incompetente que la Junta de Castilla y León no puede tolerar.
La Diputación de León hizo hace años un estudio sobre la valoración de esos montes, es hora de que se empiece a trabajar sobre las vías para compensar a Mieres por la pérdida de una titularidad que ahora ya no puede mantener sin crear graves conflictos administrativos, ambientales, ganaderos, económicos y sociales. La anomalía del Puerto de Pinos debe corregirse y ahora es el momento de que todas las Administraciones públicas: juntas vecinales, ayuntamiento, diputación, junta de Castilla y León, conviertan Pinos en un proyecto de desarrollo económico y social para Babia y Luna. En otras partes de la montaña leonesa se están haciendo fuertes apuestas por su desarrollo, aquí además existe un problema y debe resolverse. Una vez el monte de Pinos en manos de Castilla y León, puede ser el sustrato de un proyecto dinamizador en todos los aspectos. Hace falta ambición, energía, generosidad y unidad. Y quizás un poco de orgullo: unos montes que pertenecieron a la Colegiata de San Isidoro de León durante siglos, luego a la familia Sierra Pambley y a su fundación, institución emblemática en la provincia de León, necesitan volver a manos leonesas. No dudo que los políticos leoneses en las Juntas Vecinales, en el Ayuntamiento, en la Diputación, en la Junta de Castilla y León, e incluso en el Gobierno de España estarán a la altura del reto y de las necesidades de Babia y de León.

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