carlosganton

Abr 272016
 

ICAL326271_xoptimizadax--320x320 ICAL326275_xoptimizadax--320x320 ICAL326272_xoptimizadax--660x400 ICAL326273_xoptimizadax--575x323El 8 de diciembre fue la fecha elegida para iniciar una nueva etapa en la vida de Áurea, una de las mujeres más longevas de la provincia leonesa y de toda la Comunidad, que hoy cumple 107 años. El día de la Inmaculada se trasladó a Trobajo del Camino, junto a la capital, para dejar el pueblo de La Majúa, en el que pasó casi un siglo y del que solamente salió para hacer «dos o tres viajes a León».

El cambio de residencia no le ha afectado en modo alguno, asegura su hijo Ulpiano, con el que vivía y sigue viviendo. «Ella estando conmigo está feliz y contenta», señala, acompañado ya de algunos familiares -Rosa y Orencio- y mientras espera la llegada de otros -hijos y nietos de Áurea-, que completarán una amplia mesa y compartirán una jornada de celebración en torno a una anciana a la que el tiempo no le ha robado su sonrisa y expresividad en la mirada. Son parte de los numerosos nietos, biznietos y tataranietos que integran el legado familiar de la conocida como ‘abuela de Babia’.

La salud sigue siendo su aliada y, salvo alguna visita rutinaria para tomarle la tensión y una pastilla que toma para controlarla, se puede decir que Áurea vive bastante alejada de médicos y hospitales. «Dolor no tiene, come y duerme bien», resume su hijo, siempre pendiente de ella en una rutina que comienza sobre las nueve y media de la mañana, cuando la levanta y termina a las nueve y pico de la noche, cuando la lleva a dormir. También pasa bastantes ratos del día dormitando y ve algo la tele.

Nacida el lunes 26 de abril de 1909 en la localidad de Candemuela, en el municipio de San Emiliano, comarca de Babia, vivió allí hasta los ocho años y desde entonces en La Majúa, donde se casó y tuvo ocho hijos de los que viven cuatro. Allí también ejerció de partera durante mucho tiempo y ayudó a traer al mundo a varias generaciones de vecinos.

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Feb 232016
 

Elías Delgado

Acaba de ingresar en la Academia de Medicina por su lucha contra la diabetes tipo 2, causada por la obesidad. Precursor del primer gran estudio de la enfermedad en España, prepara la segunda parte

CARMEN TAPIA | LEÓN

Veinte años de investigación de la diabetes mellitus le han valido a Elías Delgado Álvarez (Riolago de Babia, 1964) el ingreso en la Academia de Medicina del Principado como miembro correspondiente. Este leonés que desarrolla su trabajo en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) y es profesor titular de la Facultad de Medicina de Oviedo, mantiene una cruzada contra la enfermedad del siglo XXI. Ha liderado el primer gran estudio sobre la enfermedad en España, un trabajo multidisciplinar. El equipo colaborador de treinta especialistas chequeó la salud de 5.000 personas durante cuatro años. Los resultados demostraron que el 14% de la población en España padecen la enfermedad y sólo el 7% lo saben. «Estos datos evidencias que más 5,3 millones de personas padecen la enfermedad en España y de ellas 2 millones están sin diagnosticar». El resultado evidenció el desconocimiento que hay sobre una dolencia que está muy relacionada con los hábitos y el estilo de vida. En el estudio multicéntrico se observó también que el 28% de la población son obesos.

Ahora quiere ir más allá y, en colaboración con otros hospitales, emprende la segunda parte del proyecto. para el que tiene en mente contar con los especialistas de Endocrinología y Nutrición del Hospital de León.

«Lo más importante es la medicina traslacional, la que se lleva a la investigación básica después de la clínica». Actualmente está preparando la documentación para publicar los resultados de una investigación que relaciona la incidencia de una citoquina, la irisina, en el control de la diabetes. «La irisina es una citoquina que libera el músculo que convierte el tejido adiposo blanco en marrón, que es el que se pierde con el paso del tiempo. Las personas que viven en el medio rural tienen más irisina que los que viven en las ciudades».

Su equipo trabaja en el estudio de la epigenética —marcadores que mostrarán el riesgo de padecer la enfermedad— y ha desarrollado proyectos con el especialista de la Universidad de Illinois Yong Zhao, descubridor de las propiedades inmunomoduladoras de las células madre del cordón umbilical

Los estudios ya han dado resultados sorprendentes. Ha descubierto la relación que tiene un gen hipermetilado en la aparición de la diabetes, un estudio financiado por el Instituto Carlos III que publicará en próximas fechas y que abrirá nuevos avances para curar la enfermedad. «Esto nos permitirá aplicar una medicina personalizada. Nuestra obligación es mantener la curiosidad para abuscar nuevas aproximaciones en la prevención y para eso se necesitan equipos multidisciplinares que nos ayuden a buscar soluciones a problemas difíciles». En su discurso de investidura en la Academia de Medicina, reivindicó cambios en el estilo de vida para prevenir su aparición y sus complicaciones. Diabetes mellitus. La epidemia del siglo XXI. De la epidemiología a la epigenética, fue el título de su discurso.

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Ene 212016
 

imagen-josefina-webClaro que mereció la pena (artículo de La Nueva Crónica de León)

Josefina García, que este martes falleció camino de los 104 años, es en sí misma una lección de historia. Babiana, hija de maestro represaliado, a un hermano lo fusilaron en la guerra, tuvo que huir de su casa y su tierra, exiliada en Francia y México… Y, sin embargo, siempre decía: “Valió la pena”

No me defiendo de quienes me acusan de tener “debilidad por los centenarios”. Porque la debilidad no es por la edad, es por la vida, por el ejemplo, por unas biografías irrepetibles y ejemplares, tal vez fruto de un siglo de vivencias en una etapa histórica muy dura y ante la que mucha gente jamás volvíó la cara.

Y un ejemplo único, una mujer que bien se podía apellidar Dignidad, cerró este martes sus ojos para siempre, con 103 años, a las puertas de 104. Llegó el momento que más temía Josefina García, no la muerte, que ya la esperaba, sino no volver a ver el cielo azul de su Babia natal, el cielo de Truébano que no encontraba en el exilio de México. No en vano, cuando en 1986 regresó a su tierra ofreció dos razones:”Mi madre siempre me decía que a los hijos que están fuera se les quiere mucho más” y “necesitaba ver los cielos limpios de mi infancia”.

“Qué curioso que cuando murió Machado en el exilio llevaba en el bolso su último poema:‘Estos cielos azules y este sol de mi infancia”.

Sin embargo, la vida de Josefina García no había sido un camino de rosas y versos. Nacida en Truébano, en 1903, y tras una infancia que ella siempre recordaba feliz a la sombra de su padre, maestro, llegaron aquellos fatales años de la guerra civil, trágicos para ella y su familia. Los falangistas fusilaron al único varón de 8 hermanos, Justiniano, y su padre tuvo que huir en la noche de la casa y el pueblo para no ser fusilado, camino de Asturias, donde vivió en un pajar de Teverga. Encarcelaron  a su madre y a otra hermana por no delatar al huido y cada día Josefina andaba varios kilómetros para llevarles la comida a la cárcel. Seis meses después, Josefina, que ya había estudiado Comercio en León, fue a encontrarse con él en tierras asturianas. “Todo era huir, yo también me hice maestra, como él, y de Asturias marchamos a Cataluña, donde dábamos clase de castellano a quienes sólo hablaban catalán. Después a Francia, sin nada, sin saber el idioma…”.

Siempre definía su estancia en Francia con una anécdota:”Teníamos tan poco que cuando lavábamos la ropa teníamos que estar un día en la cama para que secara. Y no pude conocer París y su torre Eiffel”.

Por suerte se cruzó en sus vidas un nombre, el de otro leonés, Félix Gordón Ordás, entonces embajador de la República en México (llegó a ser presidente de la República en el exilio). Y zarparon para quel país, en un recordado viaje en el que su padre escribió  un precioso y documentado diario y en el que se manifiesta la visión optimista de la vida de esta mujer:”En aquel viaje pude, al fin, conocer el mar”.

México fue otra historia. Primero fue maestra y al fallecer su padre trabajó en un laboratorio. Conoció a gente como los leoneses Gordón Ordás o el babiano Guzmán Álvarez, con una peripecia vital muy parecida a la de su familia. También a Plácido Domingo, “con el que canté rancheras”.

Pero siempre con una nostalgia, los cielos azules de Babia, la memoria de su tierra y de sus gentes. La añoranza de lo que había dejado aquí.  Y regresó. Fue la dignidad y la independencia paseando por el Barrio del Ejido; y con una valoración cuando volvía la vista atrás y repasaba su biografía:”Mereció la pena”.

Claro que mereció la pena, el ejemplo y saber que podemos mirarnos en un espejo como sus ojos claros.

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Ene 162016
 

Babia existe Julio LlamazaresAl hilo del libro de Julio Llamazares Atlas de la España imaginaria, traigo aquí un artículo publicado hace cinco años en el Diario de León, apelando a la necesidad de cambiar el nombre de los municipios de Babia.

De los nombres de Babia.

Carlos González-Antón Álvarez

Sin duda hoy el nombre de Babia es altamente evocador y transmite muchos más significados y sensaciones que las originarias. El uso que durante siglos se ha hecho de la palabra Babia y las características propias de esta comarca han convertido a esta parte del territorio leonés en algo mítico, casi separado de las montañas reales que habitan ya pocos babianos. La existencia de esa otra Babia, patrimonio común de los hispanohablantes, y la escasa presencia toponímica de la Babia real están propiciando usos polémicos, como el que protagonizaron hace unos meses dos gurús de la telebasura, que para responder a la pregunta de dónde está el pueblo de Babia llegaron a localizar una pequeña población así denominada en el centro de África. Los vericuetos de la evolución del español han acuñado la expresión «estar en Babia» con las connotaciones conocidas. Fue el diccionario de la RAE de 1884 el primero que vinculó la expresión estar en Babia al «territorio de la montañas de León», manteniendo el significado de «estar divertido o distraído y con el pensamiento muy distante de lo que se trata». Ahora la Babia real debería reivindicar también su geografía, perdida hoy en la historia y plasmar en los mapas y sobre el terreno su nombre. No es admisible que los dos municipios que componen hoy Babia no se denominen precisamente por su nombre. ¿Cuándo van a sustituirse los hoy irrelevantes y inadecuados Cabrillanes y San Emiliano por los más precisos y de mayor raigambre Babia de Suso y Babia de Yuso (aunque quizás sea el momento de fusionar los dos municipios en uno). La inercia de los sucesivos gobiernos locales debe dejar paso a un esfuerzo por colocar el nombre de Babia en todos los lugares donde deba estar presente y lucir. El cambio de nombre de un municipio es un procedimiento sencillo que debería acometerse quizás no sólo en Babia, sino en todos aquellos municipios que optaron por el nombre de uno de sus pueblos, en vez del que históricamente habían tenido. En el caso de Babia, no existe argumento alguno para mantener unos nombres arbitrarios y que no tienen valor ni histórico ni económico siquiera. ¡Cuántos municipios de España quisieran tener el atractivo turístico del nombre de Babia y se gastan mucho dinero en campañas publicitarias! Babia ha tenido la fortuna de tener la inversión hecha; todos han oído hablar de Babia, pero una gran mayoría no la sitúa en el mapa. La Unesco ha sido la primera que ha reconocido la identidad, la unicidad y los valores de Babia, otorgándola el título de Reserva de la Biosfera, como una unidad más de la Gran Cantábrica. Ahora parece que la Consejería de Medio Ambiente ya apuesta por incluir en la denominación del Parque Natural los términos de Babia y Luna, aunque propone anteponerles el sustantivo «valles», algo histórica y geográficamente absolutamente inapropiado. Babia fue y es Babia, y si es algo es montaña y no valle, como dice la RAE. Por favor, no seamos frívolos y llamemos cada cosa por su nombre, pues es sabido que los errores que se ponen a circular son de difícil corrección. Ahora es el momento en el que los dos Ayuntamientos deben devolver a Babia lo que le pertenece, su nombre, evolucionado del medieval Vadavia, anteriormente Uadavia, topónimo de agua, según el erudito montañés P. Martino. Las dos Babias merecen estar cada una en su sitio: la mítica en la imaginación de todos los que soñamos en español y la real en todos los mapas, carteles, letreros, membretes y navegadores. Y que Babia deje de estar en Babia para los que quieran viajar hasta ella.

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Ene 162016
 

 

Babia existe Julio LlamazaresEste es el viaje de lo literario a lo literal del particular ‘Atlas’ de Julio Llamazares

Se puede estar en Babia, así, como despistado, y se puede estar en Babia realmente, es decir, en una zona de hermosos valles verdes al norte de León. Esto puede ser Jauja, donde no se trabaja y solo se comen dulces, pero esto también puede ser Jauja, el pueblo de Córdoba donde sí se trabaja y se come cada día lo que toca. Se puede ir uno por los cerros de Úbeda, perdiendo el hilo de su discurso hasta perder de vista lo que se iba a decir, o se puede ir uno por los cerros de la verdadera Úbeda, que son unos verdaderos cerros de verdadera tierra y que están, claro, en la verdadera Úbeda.Este viaje de lo literario a lo literal es el que hizo el escritor Julio Llamazares para configurar su Atlas de la España Imaginaria (Nórdica), un título que viene a unirse a otros tantos que podría decirse configuran una moda de los atlas curiosos (del Atlas de las Islas Remotas, publicados por Nórdica y Capitán Swing, a los Atlas de las ciudades Perdidas o de los Lugares Malditos, publicados por GeoPlaneta). Llamazares escribió estas crónicas en su día para La Vanguardia y ahora las recopila junto con las muy imaginarias ilustraciones de David de las Heras y las, por el contrario, muy reales y profundas fotografías de Navia. Hay en este libro un sonado contraste entre las entelequias de la mente y la España de piedra y tierra, de carne y hueso.Estos son los lugares que, entre la ficción y la realidad, se reseñan en el atlas.En el paso La tierra de Jauja, de Lope de Rueda y publicado en 1.547, a la gente le pagaban por dormir, se castigaba a los trabajadores, las calles estaban pavimentadas de yemas de huevo y corrían ríos de leche y miel. La verdadera Jauja es un pueblo de unos 1.000 habitantes, situado entre Córdoba y Sevilla, a la vera del río Genil, aunque hay otra en Perú, lo que podría probar que algunos de los que acompañaron al conquistador Pizarro venían de estas tierras. Aquí, en vez de dulces por doquier, lo que hay son olivares y huertas muy pródigas. Tal vez la cantidad y calidad de frutas, verduras y hortalizas que crecen en estas tierras dieran pie a la leyenda, aunque muchas veces no han servido para mantener la economía del pueblo, que ha conocido la pobreza y la emigración. Ahora algo de turismo acude a conocer el origen del lugar imaginario.BabiaCuando León al noroeste linda con Asturias, bañada por el río Luna y presidida por la Peña Ubiña, llena de valles verdes, está Babia, la verdadera Babia. 1.500 babianos en 28 aldeas se diseminan por esta zona en el corazón de la cordillera Cantábrica, de donde salió la famosa colonia de limón Álvarez Gómez y las primeras mantequerías leonesas que llegaron a Madrid. Tierra, también, de ganaderos, la trashumancia les hizo dejar con frecuencia su hermosa y melancólica tierra. En las noches de invierno en Extremadura, los pastores babianos se quedaban abstraídos y ensimismados junto al fuego, pensando en su pequeña patria y todos los demás sabían que aquellos “estaban en Babia”.Entre Pinto y ValdemoroNo tan escondidos como el resto, es fácil ver Pinto y Valdemoro, separados por apenas seis kilómetros, cuando uno sale de Madrid por el sur. ¿Por qué esa separación entre estos dos lugares ha sido tomada como el epítome de la indefinición? Las explicaciones son diversas. La más extendida es la que habla de un bebedor que frecuentaba las tabernas de ambas localidades y gustaba saltar el riachuelo que media entre ellas hasta que un día, más bebido que de costumbre, se cayó en él: estaba entre Pinto y Valdemoro. Aunque nunca se produjera demasiado vino en aquellas tierras ni hubiera un riachuelo lo suficientemente caudaloso para sumergirse en él. Otra habla de una venta que había entre los pueblos en la que los reyes paraban a comer y descansar de camino a Aranjuez. Hoy en la zona, al borde de la carretera, abundan esos apéndices que le salen a las grandes ciudades cuando empiezan a disolverse en sus fronteras: gasolineras, chatarrerías, naves industriales o clubes con neones parpadeantes.La ínsula de BaratariaEs el lugar en el que, según se narra en El Quijote, Sancho Panza ejerció de gobernador con muy mala fortuna: sus súbditos le tuvieron varios días sin comer por miedo a ser envenenado y pasando la noche en vela por culpa de los pleitos que le planteaban sus vecinos y los asedios de sus enemigos. A los siete días de suplicio, Sancho se montó en su asno y dimitió: no todo el mundo sirve para gobernar. En realidad se trata de Alcalá de Ebro, una localidad de cerca de trescientos habitantes situada en la provincia de Zaragoza. El río, en uno de sus meandros, rodea al pueblo casi completamente, y cuando crece y se desborda, lo convierte en una verdadera isla.Las Batuecas“Estar en Las Batuecas” describe un punto de extrañamiento similar al que describe “estar en Babia”, aunque es un dicho bastante menos conocido y tiene un punto de misterio adicional. Hablamos de un valle aislado al sur de Salamanca, donde tan solo se encuentra un monasterio de carmelitas rodeado de paz y frondosa naturaleza: antiguamente se decía que los que vivían en Las Batuecas lo hacían en estado natural y primitivo, que adoraban al diablo y que andaban medio desnudos por allí. Los pastores no se atrevían a acercarse al valle e incluso se creía que lo habitaban personas que jamás habían contactado con la civilización, al modo de las tribus no contactadas del Amazonas. Además, el término batueco servía como término despectivo en Extremadura y Salamanca. Hoy encontramos, además de las leyendas, las pinturas neolíticas en las cuevas y abrigos del valle o el conjunto arquitectónico y etnográfico del pueblo de La Alberca.Los cerros de ÚbedaDespués de la batalla de las Navas de Tolosa, cuenta la tradición, las tropas moras supervivientes se refugiaron en la ciudad de Úbeda, que era la mayor y más fuerte de la zona. Hasta allí les siguieron los ejércitos cristianos, poniendo cerco a la ciudad que acabo tomada y destruida. Esta vez los árabes se batieron en retirada hacia Granada, cuando el rey Alfonso VIII reparó en que no había estado entre los suyos uno de sus mejores alféreces, Álvar Fáñez, el Mozo. Una vez localizado se dice que este alegó que se había perdido por los cerros de Úbeda. Al parecer no había sido por cobardía o despiste, sino por el influjo de una nativa que le cautivó hasta hacerle abandonar la disciplina militar. Esta es la interpretación más divulgada, aunque existen otras. Por ejemplo, la que cuenta de un alcalde que se perdía en sus locuciones al pensar en su amada, que vivía en aquella zona, o porque los citados cerros se ramifican por muchos lugares y cambian de nombre, por lo que es fácil perderse. Hoy en día los cerros siguen allí, llenos de olivos que, en efecto, pueden hacer que el viajero se pierda con facilidad.Fuenteovejuna“¿Quién mató al comendador? / Fuenteovejuna, señor”, dice la obra homónima de Lope de Vega. En el año 1476 alguien mató al comendador Fernán Gómez de Guzmán, al que se le achacaban todo tipo de abusos, y todo el pueblo respondió en solidaridad: los oprimidos unidos contra los opresores. Hoy en día, la verdadera villa cordobesa de Fuente Obejuna sigue orgullosa de su fama y representan bianualmente la obra en la Plaza Mayor. Cabeza de un municipio donde hay otros 14 pueblos blancos (uno se llama El Provenir de la Industria), en Fuente Obejuna son los principales suministradores de cerdo ibérico para las fábricas de embutidos y jamones de Córdoba, Huelva o Salamanca. Sin embargo, el éxodo a la ciudad en la segunda mitad del s. XX ha mermado la zona, provocado el decaimiento de la actividad agrícola y dejado a la población perdida en medio de las dehesas y lejos de cualquier núcleo importante. Pero quedan los versos: “¿Y quién es Fuenteovejuna? / El pueblo, todos a una”.

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Ago 032015
 

PUERTO DE PINOS 1 DE AGOSTO 2015Mieres del Camino, C. M. BASTEIRO El puerto Pinos tuvo ayer la fiesta en paz. Ganaderos de Mieres y San Emiliano se reunieron en la ermita de la Virgen de las Nieves para festejar a la patrona del alto, en terrenos de Babia (León) pero adquirido por Mieres en 1923. Fue una romería a medio gas, ya que la mayoría de los actos se suspendieron tras decretar un juzgado de León el cierre de la Casa Mieres -un refugio propiedad del Ayuntamiento con servicio de bar para ganaderos y aficionados a la montaña-. En el alto, bajo un sol de justicia, responsables municipales de Mieres y San Emiliano se dieron la mano y algo más: compartieron su “pena” por el cierre del emblemático inmueble.

La temperatura era ayer muy alta en Pinos, caldeada quizás por la polémica que ha envuelto al puerto en los últimos días. El Juzgado de lo contencioso-administrativo número 3 de León decretó el pasado miércoles el cierre de Casa Mieres, a instancias de una demanda presentada por la Asociación Montaña de Babia y Luna. La fiesta de la Virgen de las Nieves estaba lista ya para el domingo, pero los actos se cayeron del programa poco a poco. El gobierno local (IU) anunció el jueves que no habría comida institucional, no estaban los ánimos para muchas romerías. El gestor del refugio Casa Mieres, encargado de preparar comida para los romeros, dio marcha atrás. Ni alquiler de carpa, ni corderos a la caldereta por miedo a más represalias.

No pintaba bien, pero los incondicionales de Pinos no estaban dispuestos a dejar a su patrona desabrigada en su día. Así que a primera hora de la mañana, ganaderos de Mieres y San Emiliano pusieron rumbo al alto del puerto. Por parte del ayuntamiento de Mieres acudieron el alcalde, Aníbal Vázquez, y el concejal de Ganadería, Jesús Armando Vila. De la vertiente leonesa llegaron el regidor de San Emiliano, Basilio Barriada Álvarez (PSOE), acompañado de dos ediles del equipo de gobierno. También el alcalde pedáneo del municipio de Pinos, José Bernardo.

Vecinos y ganaderos asistentes al evento esperaban, con cierta expectación, el momento del encuentro. Pero no pasó nada de lo que algunos habían previsto. Ni malas caras, ni reproches, ni insinuaciones. Fuerte apretón de manos y un “siento mucho que la Casa Mieres esté cerrada porque soy amante de la montaña y me hubiera gustado tomarme algo con la familia y disfrutar de la fiesta”, de parte del Alcalde de San Emiliano.

Sorpresa para algunos, pero no para los representantes municipales de Mieres. Vila destacó que “tenemos una relación muy distendida con ganaderos y vecinos de San Emiliano, ahora las cosas están tranquilas”. Atrás quedaron, al menos ayer, aquellas tiranteces por el uso de los pastos: “Aquí no iba a haber ni manifestación ni líos, hay acuerdos entre nosotros”, sentenció el concejal mierense.

Por si alguien no lo tenía claro, lo repitió Basilio Barriada: “Sí hubo un tiempo en el que veíamos abuso por parte de Mieres, pero nuestra relación con el actual gobierno local es inmejorable”. La denuncia de Casa Mieres, por tanto, parte únicamente y sin respaldo municipal en San Emiliano de la Asociación Montaña de Babia y Luna. El regidor destacó que “creíamos que estaba todo en regla y que la ‘Casa’ estaría abierta, pero si el Juzgado dicta su cierre no queda otra que acatar la sentencia y que Mieres tome medidas”.

En ello están. El ayuntamiento asturiano tiene previsto presentar un recurso, pero el refugio permanecerá cerrado hasta que haya un fallo. El año pasado los mierenses ya fueron “sin techo” durante la fiesta porque el refugio había sido clausurado. En aquella ocasión, reconoció el máximo dirigente de San Emiliano, las licencias “parecían no estar en regla”. “Pensábamos que ahora estaba todo arreglado”, remarcó el regidor leonés.

Ganaderos y montañeros se han visto afectados por el cierre de Casa Mieres, pero el principal damnificado ha sido el joven gestor del inmueble, Ángel Vázquez. Se vio obligado a suspender la comida de la fiesta por miedo a las represalias y también a que los asistentes que habían reservado se echaran atrás. Ya tenía todo listo para servir ciento sesenta raciones de caldereta de cordero y ochenta de lacón. Prefirió no acudir ayer al prau de la fiesta. El punto de reivindicación vino de donde menos se esperaba. El párroco de San Juan Bautista, Nicanor López, lleva cuarenta años celebrando la misa en honor a Nuestra Señora de las Nieves. Inició su homilía con contundencia: “Aquí seguiremos año tras año, por mucho que algunos no quieran”.

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Jul 292015
 
Regulando el tráfico en el Puerto de Pinos

Regulando el tráfico en el Puerto de Pinos

NOTA DE PRENSA DE LA ASOCIACIÓN MONTAÑA DE BABIA Y LUNA

29 de julio de 2015

AUTO DEL JUZGADO

UN JUZGADO DE LEÓN CLAUSURA CASA MIERES

 

En un Auto notificado hoy día 29, el Juzgado de lo contencioso-administrativo número tres de León ha acordado la clausura de las instalaciones conocidas como Casa de Mieres en un procedimiento que se sigue a instancia de la Asociación Montaña de Babia y Luna contra la licencia que ha dado el Ayuntamiento de San Emiliano al Ayuntamiento de Mieres.

El Magistrado otorga la medida cautelar solicitada por la Asociación y ordena la clausura inmediata de las instalaciones amparadas por la licencia. Se apoya en la manifiesta ilegalidad de la actividad hostelera desarrollada por Mieres dentro de Castilla y León, que va en contra de la normativa de régimen local española, que impide que un Ayuntamiento ejerza potestades públicas y servicios fuera de su término municipal. La contundencia de los argumentos del magistrado le ha permitido adoptar esta medida de forma cautelar, sin perjuicio de que se tenga que resolver el pleito por sentencia.

La valoración que hace la Asociación Montaña de Babia y Luna del Auto es muy positiva, pues es el primer pronunciamiento de un juzgado sobre la situación de gravísima ilegalidad en la que se encuentra el Puerto de Pinos, algo que viene denunciando desde hace ya muchos años, sin que se hayan adoptado por las Autoridades de Castilla y León las decisiones que impidiesen el mantenimiento de esta anomalía histórica que tantos perjuicios económicos está provocando al desarrollo económico de Babia.

La Asociación vuelve a pedir una vez más a todas las autoridades de León y de Castilla y León que defiendan sus competencias y que velen por la ganadería y el medio ambiente de Babia y Luna, como motor de desarrollo. Se exige la expropiación prometida en 2006 como única vía para poner fin a este gravísimo conflicto competencial. Lamenta profundamente que el Ayuntamiento de San Emiliano se haya prestado a legalizar una actividad no solo ilegal sino que atenta contra el futuro de Babia.

Babia y Luna confían en que, una vez que los Tribunales de Justicia están aclarando la situación jurídica, los políticos adopten las decisiones que merecen los ciudadanos de Babia y de la montaña de León.

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