Nov 122011
 

Uno de los valores políticos que Babia ha representado desde la Alta Edad Media ha sido la de la defensa de la autonomía de las pequeñas comunidades rurales, que han gestionado su patrimonio colectivo en beneficio del común de los vecinos, defendiendo sus derechos incluso contra las casi todopoderosas familias nobiliarias con intereses en la comarca. Los historiadores han fijado el origen del sistema que hoy denominamos concejil en el Reino hispano-godo, ya que en el “territorium” o distrito administrativo que estaba bajo la autoridad del “comes”, existían aldeas y vicos libres de toda dependencia señorial, con una organización rudimentaria con eje en una asamblea pública de vecinos o “conventus publicum vicinorum”, que trataba los asuntos de interés de la comunidad, en especial los temas relativos a la propiedad territorial y a la regulación del aprovechamiento comunal de prados y bosques. Valdeavellano entiende que este conventus perduró en el Concilium de la más Alta Edad Media que reunía a la totalidad o a gran parte de los hombres libres o vecinos de una localidad o término. Este concejo llegó a ser un organismo de gobierno y justicia, que en la montaña de León siempre fue concejo abierto, siendo un claro ejemplo de régimen de democracia directa.

El sistema concejil alcanzó gran complejidad con el paso del tiempo pues, por un lado, sus cargos llegaron a un alto grado de especialización y, por otro, fue asumiendo una serie de  atribuciones que abarcaban todos los aspectos de la comunidad: la elaboración de las ordenanzas, que regulan la convivencia de los vecinos; el nombramiento los cargos concejiles; la administración de los recursos colectivos, que en Babia siempre han sido muy importantes; la regulación de la actividad agrícola y ganadera, o la administración de los bienes de propios o bienes del concejo, entre los que destacan los puertos de montaña, que son arrendados para los ganados trashumantes.

En fin, esta forma de autogobierno ha pervivido hasta nuestros días, aunque en los últimos años está experimentando importantes transformaciones. Sin embargo, el hecho de que los principales titulares del territorio sean las entidades locales, aconseja que sean tenidas en cuenta en la gestión de todas las políticas que afecten al territorio. El modelo del municipalismo liberal implantado en España a comienzos del siglo XIX se montó en Babia sobre la existencia de las denominadas entidades locales menores, que siguieron actuando en régimen de concejo abierto hasta fechas bien cercanas. El régimen local constitucional vigente las mantiene aunque el peso político ha sido asumido por los Municipios y sus Ayuntamientos, quienes ostentan las principales competencias.

El afán de algunos alcaldes por acaparar todos los resortes políticos del municipio pueden llegar a entorpecer la gestión de los asuntos vecinales, y la ruptura de estas pequeñas comunidades de tanta raigambre.

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  One Response to “Los concejos de Babia”

  1. Comentario de Pedro Alvarez Collar: Los concejos de Babia (y de Laciana) han sido a lo largo de esos cuarenta años de oscura noche de la dictadura, una de las pocas luces que alumbraron en nuestros pueblos. Los que ya peinamos canas no podemos olvidar aquellos viejos concejos de nuestros abuelos, allá a finales de los cincuenta y sesenta. Pero al igual que la canción “el vídeo mató a la estrella de la radio”, nuestros concejos se fueron muriendo con la llegada de la democracia a los pueblos. Lo que nunca se hizo en 70 años, que un ayuntamiento pasara por encima de un concejo, se hace ahora en nombre del bien común… Al menos en el Valle de Laciana…

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